BALDOMERO CÁCERES: VIRTUDES DE LA MAMA COCA

Por: Víctor Paredes Castro

El Dr. Baldomero Cáceres es, sin duda, una de las personalidades que más ha investigado en el Perú sobre la hoja de Coca y los múltiples prejuicios, todavía existentes, sobre su consumo.


Dr. Cáceres ¿cómo y cuando su interés por el estudio de la hoja de coca?
Por el año 1974. Me encontraba en el Cuzco visitando Sacsayhuaman y alguien me propuso masticar un poco de hoja de Coca. Grande fue mi sorpresa al sentir un gran alivio al malestar y la fatiga ocasionados por la altura. Al mismo tiempo, me pregunte el por qué del prejuicio existente de satanizar el consumo de la hoja de Coca, cuando desde tiempos antiquísimos nuestros ancestros la habían utilizado por el mismo alivio que experimente al consumirla. Como trabajador intelectual, y más aun psicólogo social, no puedo dejar de interesarme por los diferentes fenómenos sociales donde el prejuicio ha originado la satanización sobre el consumo de la hoja de coca. Denunciar esto puede tener un carácter algo escandaloso pues da la impresión que hubiese estado propiciado el consumo masivo de un producto sobre el cual siguen vigentes diversos prejuicios.

¿Ha recibido críticas que hayan intentado disuadirlo de proseguir sus investigaciones?
No tengo críticas personales, ni mi investigación fue criticada como tal. Lo que si, como le reitero, se termino asociándome como alguien que propiciaba el consumo de un producto tildado nocivo.

¿Cuál es el estado de las investigaciones sobre la hoja de Coca?
Hay un estudio pionero cuya importancia nunca dejo de señalar. Es el estudio publicado en 1963 por Carlos Collazos Chiriboga. En este señala la importancia nutricional de la hoja de Coca pues su consumo ayuda a la absorción de una serie de nutrientes. Otros estudios se ocupan más de las bondades medicinales de la hoja de Coca. Otros revelan su rol de estimulante para la vida laboral y otros más bien resaltan su importancia ritual. Debo indicar que por una feliz iniciativa de la empresa nacional de la Coca (ENACO) en 1992, en Trujillo, y en 1993, en Cuzco, se realizaron dos importantes fórums invitando a los más renombrados investigadores de la hoja de Coca. Hubo una gran coincidencia sobre las diversas virtudes de la Coca y se planteo la iniciativa de solicitar al gobierno que tramite la petición de que la hoja de Coca sea excluida, por las Naciones Unidad, de la lista de sustancias tóxicas.


¿Cuál es la importancia de la hoja de Coca a través de la historia peruana?
El consumo de la hoja de Coca ha tenido siempre una importancia gravitacional a lo largo de la historia peruana.
No habiendo escritura, en el sentido estricto del término, podemos encontrar nuestras ilustraciones de su consumo en los ceramios de las diversas culturas preincaicas, sobre todo la Mochica. En muchas obras de cerámica encontramos diversos personajes, ya sea hombres comunes o sacerdotes, con un calero en la mano derecha y una bolsa de Coca en la mano izquierda.
Los antiguos peruanos consideraban como una deidad esta planta cuya masticación de sus hojas aliviaba el hambre y la fatiga. La esposa del Inca Mayta Capac, incluso, recibió el nombre de Mama Coca indicando la importancia de esta planta para los incas.

¿Qué nos dicen Cieza de León y Garcilaso sobre la hoja de coca?
Acuciosos como eran ambos cronistas no podían pasar desapercibida la importancia de la hoja de Coca para los peruanos. Cieza de León, que escribe “La Crónica del Perú” a mediados del siglo XVI, nos cuenta que los indígenas siempre tenían “ocupada la boca” con dicha planta, y la razón por la cual la consumen es porque les permite sentir poca hambre y también les da más vigor y fuerza. Garcilaso, que escribió sus “Comentarios Reales” a comienzos del siglo XVII, le dedico un capitulo a la Coca y al Tabaco. Ahí hace un análisis de los prejuicios que se tenía hacia la hoja de Coca y también sus observaciones sobre sus beneficios efectos. Podemos citar a Bartolomé de las Casas quien critica la poca higiene que se tiene cuando se consume la hoja de Coca. Es, sin embargo, Unanue en su poco conocida ”Disertación sobre el aspecto, cultivo, comercio y virtudes de la famosa planta del Perú nombrada Coca”, que comenzó a publicar en el “Mercurio Peruano”, en 1794, donde podemos encontrar las primeras observaciones sobre la importancia de la Coca en el ámbito nutricional.
Unanue la denomina incluso el “architónico del reino vegetal” indicando que dicha planta reúne “las diferentes virtudes que se hallan distribuidas en el crecido numero de diversas especies vegetales que pueden comprenderse bajo la expresión general de tónicos”. La mayor parte de los estudiosos de las virtudes de la Coca en el siglo XIX, le dieron la razón a Unanue. En el ámbito europeo, el interés creciente por la hoja de Coca se plasmo en el ensayo de Paolo Mantegazza titulado “sobre las virtudes higiénicas y terapéuticas de la coca y sobre los alimentos nerviosos en general”, que se publico en 1859 y suscito un interés masivo. A comienzo de 1860 aparecieron diversos productos a base de coca, Freud mismo trato de utilizar la coca como terapia para la neurastenia.

¿A partir de cuándo se produce entonces la satanización del consumo de la Hoja de Coca?
En realidad, rastreando los orígenes de esta estigmatización encontramos que hay una especie de malentendido con el que se ha impregnado el consumo de hoja de Coca desde comienzos de siglo.
Lo curioso es que el sector médico alaba dicho consumo. Pero es la tradición siquiátrica peruana que, por una ligereza de unos de los pioneros de la psiquiatría peruana, como lo fue Hermilio Valdizan, se termino satanizando el consumo. No es como se cree un prejuicio etnocentrista anglosajón, el cual está siempre dispuesto a considerar con desconfianza todo aquello que le permite dar placer a otros pueblos que haya terminado imponiéndose a nosotros. Incluso se le debe a un norteamericano, Golden Montimer, una monumental “History of Coca” publicado en 1901. En esta obra se enfrenta a
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Cuando los españoles encuentran que la hoja es esencial en los ritos mágicos y religiosos de la cultura andina, la persiguen considerándola una “hierva diabólica”.
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todas las suposiciones psiquiátricas que trataban de tildar de toxicomanía todo aquel comportamiento que no se lograba hacer encajar en los limitados cánones psiquiátricos A comienzos del siglo. Cuando Valdizan viaja a Roma, a comienzos de siglo, a estudiar psiquiatría, tiene acceso sin duda alguna al “Tratado de Psiquiatría” del eminente psiquiatra alemán kraepelin, que acababa de ser traducido al italiano. También conoce la obra “Psiquiatría de Weygandt que ya había sido traducida que ya había sido traducida al italiano en 1908. Estos eminentes clínicos europeos coinciden, en base a meras suposiciones, en calificar de intoxicación crónica el coqueo andino. Valdizan en artículo escrito en agosto de 1913 “La Crónica Médica”, asume al pie de la letra tales aseveraciones y, de ahí en adelante, la psiquiatría peruana considero el consumo de Hoja de Coca como algo tóxico. Dicho artículo es tan malo que Javier Mariátegui al hacer el recuento bibliográfico de la enorme producción de Valdizan no lo incluye. Por otro lado Valdizan había cometido la ligereza de no considerar con la debida seriedad el artículo de Unanue.

¿Se generó una tradición de rechazo en base a una mera presunción?
Es lamentable admitirlo pero todo indica que fue así. Más aun con metodologías pseudocientíficas que nada tenían que ver con la constatación clínica o la prueba experimental. Ahí se fue creando la satanización al coqueo andino. Una década después de Valdizan, en 1927, Carlos Ricketts y también Sáenz se refieren, al hablar del consumo de la hoja de Coca, como la gran toxicomanía peruana y poco después Gutiérrez Noriega trata de buscar una base experimental a la presunción del daño. En los últimos veinte años el crecimiento del consumo de la cocaína y su secuela de criminalidad, corrupción y adicción han nublado el panorama. Visto desde el exterior muchos no comprenden la diferencia radical entre la sana costumbre del coqueo andino, que es la masticación de la hoja de Coca y la adicción o dependencia al consumo de cocaína, la cual es producto de una elaboración química.

¿Cuál fue la actitud que se tenía hacia la hoja de coca durante la colonia?
Para los indígenas la llegada de los españoles no significo modificar sus hábitos hacia el consumo de la hoja de Coca. Los españoles consideraron dicho consumo como algo repugnante y desagradable. En las duras condiciones de trabajo que les fueron impuestas por los españoles, no es de extrañar que los indígenas encontraran refugio a su hambre y fatiga en la chaccha (masticación) de la hoja de Coca. Era como un remedio y alivio a la vez. Fernando Cabieses nos indica que la codicia de los españoles hizo que rápidamente descubriesen que la entrega de hojas de Coca podía ser un baratísimo sustituto al pago del salario y como sustituto al alimento para que los indígenas siguiesen trabajando en los campos o en las minas. Cabieses también nos dice que cuando los españoles encuentran que la coca es un factor esencial en los rituales mágicos y religiosos de la cultura andina, comienzan a perseguir considerándola una “Hierva Diabólica”, la iglesia que influye en la forma de decisiones de los conquistadores, quería extirpar la práctica de este consumo para salvar almas indígenas. Poco a poco se fue construyendo la idea de que el consumo de coca contribuía al crimen y la degeneración racial de los indígenas. Tal es la percepción que se tuvo del consumo de la hoja de coca durante la colonia, por lo menos hasta que aparecen.” los escritores de Unánue en el “Mercurio Peruano” a fines del siglo XVIII.
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“El chacchar coca es una práctica ancestral y de comportamiento comunitario. El que su hija ilegitima la cocaína cause diversos estragos en Estados Unidos u otros países no es algo que debe hacernos sentir culpable.”
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Pasando al plano de las consecuencias del consumo de la hoja de coca en el organismo o la personalidad del sujeto ¿Podemos decir que el consumo de la hoja constituye una adicción?
Como todo aquello que produce placer, el consumo de la hoja de coca genera adicción. En realidad más que placer genera un sentimiento de bienestar. En lo que concierne al consumo de la hoja de coca como sustituto del alimento hay que hacer una aclaración: puedo hacer soportable el sentimiento del hambre pero no quita el apetito. Quien masca hojas de coca no rechaza un plato de comida, lo que si suele ocurrir con los que se la ingiere, pero hasta hoy no hay evidencia medica de su toxicidad. Siempre han sido meras suposiciones. Además no tiene consecuencia patológica alguna que genere estados de dependencia como la de cualquier toxicómano adicto al alcohol, la heroína, la cocaína o simplemente al tabaco.
Todas las grandes culturas antiguas han producido plantas naturales cuyo consumo tiene características psicoactivas y que permiten una optimización del sistema nervioso. Ya sea la hoja de coca, el cáñamo de la India o el haschich, en los países de norte de África, las culturas suelen generar un comportamiento prudente frente al consumo. En un aprendizaje lento que debe de haber tomado siglos los pueblos logran aprender a dosar la cantidad necesaria del consumo para que estas les sean útiles en el plano físico o el mental. No se conoce mucho en que si hubo abuso o no del consumo de hoja de Coca durante la época de incaica o preincaica, lo que sí sabemos es que su consumo siempre fue masivo y que la coca tiene ya más de 4,000 años de antigüedad en los Andes. Los logros portentosos que en todos los campos lograron los antiguos peruanos evidentemente no son producto de una “raza degenerada” por el consumo de hoja de coca.



¿Qué hay del uso de la coca en la medicina contemporánea?
Los estudios de Andrew T. Well, de la Universidad de Arizona, en estados unidos, son muy ilustrativos al respecto. Nos dice que observando el uso que le dan los indígenas podemos constatar que es un gran remedio digestivo, alivia el mareo, dolores del estomago, las ulceras, los cólicos y empachos. Tiene además una acción antidiarreica. Hay múltiples posibilidades para su uso en el campo de la gastroentereología. La hoja de Coca, según Well, regula el nivel del azúcar en la sangre y por lo mismo puede ser un medicamento contra la diabetes. Es tónica y no es toxica, puede utilizarse por sus características estimulantes, en los tratamientos contra la depresión. Como un dato interesante Well agrega que el masticar hoja de coca elimina el cansancio de la voz.

¿Qué podemos hacer como país con la hoja de coca?
La coca forma parte integral de la cultura peruana y tratar de desterrarla es absurdo. El chacchar (masticar) hojas de coca es una práctica ancestral que nos da un comportamiento comunitario y de disponibilidad. El que su hija ilegitima la cocaína cause diversos estragos en Estados Unidos u otros países no es algo que debe hacer sentir culpables. Al igual que existe un Instituto de la Papa debe crearse un Instituto de la Coca para estudiar sus múltiples usos positivos. Es lamentable que por la actitud perseguidora y los fracasos intentos de sustitución de cultivos, los locales de muchas zonas del Perú se encuentren actualmente en estado de abandono, cuando por el contrario en Colombia se le da todo el cuidado a su cultivo. También es necesario que lo acordado entre los gobiernos de Perú y Bolivia, en Julio de 1994, se concrete. En dicha ocasión al reunirse en Ilo, Fujimori con Sánchez de Lozada, acordaron solicitar a las Naciones Unidas que la hoja de coca sea abolida de la lista de sustancias tóxicas.

¿Se siente Ud. frustrado en tanto su lucha por revalorizar el consumo de la hoja de coca no se haya concretizado aún?
Frustrado no. Quizás un poco fatigado pero siempre con esperanzas.