Humberto Rodríguez Pastor: La Inmigración China

Por: Víctor Paredes Castro

“Es historia verdadera que hace ciento cincuenta años a inmigrantes se hizo daño. Cuando el guano era quimera el país se hallaba a la espera de harta mano de obra urgente. Necesitábamos gente pa’ la hacienda del patrón, para el guano solución. Vino así una ola de oriente.”
H.R.P.


Todos, alguna vez, hemos disfrutado del arte culinario de la comida china, admirado la prosperidad de los comerciantes chinos o percatar su creciente participación en la vida política del país. Pero, son pocas las personas que conocen realmente cuales fueron las limitaciones que debieron superar los chinos para tener un espacio en la sociedad peruana. El antropólogo Dr. Humberto Rodríguez Pastor, Experto en inmigraciones chinas, nos explica cómo y por qué los chinos llegaron al Perú, su duro proceso de adaptación y los legados culturales que ya se han hecho cotidianos en nuestra vida.

¿A qué se debió la presencia de los chinos en las haciendas peruanas a mediados del siglo pasado?
Antes de responder a la pregunta, es importante saber la dimensión que tiene actualmente este tema. Remitirnos hasta el pasado nos facilitara percibir la repercusión que ha tenido la inmigración china desde que empezó en 1849 y que de alguna manera no se ha detenido. Esa dimensión la vemos todos los días. Caminamos por cualquier barrio de lima y encontramos un chifa. Eso es extraño. Es como si fuéramos a Beijing y encontráramos innumerables restaurantes de comida criolla peruana. Esta es una de las tantas repercusiones de la presencia de los chinos en el Perú. Aproximadamente 100 mil chinos llegaron el siglo pasado al Perú, entre 1849 y 1874, y si lo comparamos con la población de esos años, que era 2 millones de habitantes, veremos que representaron un porcentaje bastante significativo.
Vinieron a trabajar en sectores de la economía muy importantes para el siglo pasado. Participaron en el proceso de exportación intensiva de azúcar y algodón de la agricultura costeña. También vinieron a trabajar en las islas guaneras, en la construcción de los ferrocarriles y como servidumbre.

Los chinos que venían al Perú a trabajar ¿Mantenían algún tipo de vínculos con su lugar de origen?
Creo que no tanto los primeros años, porque no vinieron de una manera tan libre al país. No vinieron voluntariamente a ser colonos. Una situación comparable es la forma como vinieron los negros al Perú. Los chinos fueron semiesclavos. Estaban sujetos a los hacendados durante 8 años y después quedaban libres. Casi la mayoría de los que vinieron se quedaron en el Perú y formaron sus familias con peruanos. Gracias a ello y al relativo éxito económico que tuvieron pudieron mantener estrechos vínculos con su lugar de origen e, indirectamente, las corrientes migratorias se intensificaron porque en china la situación era muy difícil. Hasta hoy tenemos grandes migraciones de chinos. Vayamos al callao y veremos chinos recién llegados vendiendo chicharrón.

¿Sufrieron los chinos algún tipo de prejuicio que les impidiera integrarse a la sociedad?
Lo raro es que no se les hubiera discriminado. A los chinos se les trato muy mal, como esclavos, con excesivo maltrato físico. Es que entre los hacendados existía la idea que lo único que debía aprovechar de ellos era su fuerza de trabajo. Mucho más que con la gente negra que trabajaba en las haciendas. No olvidemos que los chinos satisfacían un mercado internacional exigente que solicitaba azúcar o algodón. Pese a ello, hasta se les consideraba por debajo de los esclavos negros. Había una figura que describe esto. Cuando un negro venia caminando por una vereda y por el otro lado un chino, este debía de bajarse para que el negro pasara. Era como en Sudáfrica entre negros y blancos o en España con los judíos. Los chinos vienen de una civilización milenaria con una riqueza cultural impresionante (papel, pólvora, anteojos, pantalones, etc.). Poseían avances tecnológicos, en el desarrollo humano, en lo económico.

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Es que entre los hacendados existía la idea que lo único que Había que aprovechar de ellos era su fuerza de trabajo. Mucho más que con la gente negra que trabajaba en las haciendas.
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Aunque hasta 1949 tenían una economía semifeudal, existía un orden económico interno individual y familiar. Eso lo trajeron acá. Cuando hablo de orden económico hablo sobre cómo administrar pequeños negocios y aprender de los errores para mejorar. Tener una cultura ahorrativa intensa. Todo ello les permitió salir de la situación miserable en la que estaban imbuidos al inicio y alcanzar los escalones sociales y económicos que hoy conocemos.

Le hago la pregunta al revés, ¿Algún prejuicio de parte de los chinos para reafirmar su identidad ante la discriminación de la sociedad de esa época?
Los chinos no estaban exentos de prejuicios. De alguna manera se sentían superiores a los demás. Era característico de su personalidad tener una autoestima grande lo cual era como un mecanismo de defensa. Podían agachar la cabeza ante las burlas, pero en su interior decían “este kuei” que significaba, “este incivilizado”, “esta bestia”. A fin de cuentas a los chinos les interesaba más su desarrollo personal y el bienestar de sus negocios, mas allá de las burlas. Esta era su personalidad básica lo que significaba también una actitud de rechazo. Pero, la aculturación fue inevitable. Recordemos que si bien eran chinos, la madre era peruana. De generación en generación fueron transmitiéndose valores peruanos. Las actuales generación son culturalmente bastantes asimilados a la sociedad peruana.

En toda sociedad se generan prejuicios sobre otras culturas, se les idealiza. Al chino del siglo pasado se le señalo de vicioso porque fumaba mucho opio, y hasta de suicida. ¿A qué se debe que hayamos pasado de esta imagen negativa a la del chino trabajador y negociante de hoy?
Como parte de su cultura era normal que fumara opio. Tan normal como un europeo fumando tabaco o un peruano tomando pisco. Sin duda era un consumo que enviciaba según la intensidad. Pero el suicidio fue más que una protesta contra la sociedad que los trataba mal, les cortaban sus “coletas” (pelo largo) y los humillaban, además que ellos preferían la muerte para pasar a una vida mejor. El cambio de percepción sobre los chinos es por nuestra convivencia con ellos en la costa principalmente. Y hemos observado características que son positivas como la perseverancia y el arduo trabajo en todas sus actividades. Esas imágenes personales que hemos tenido en el tiempo, ya sea en el colegio con el “chino chancón” o “el chino de la esquina”, que de pronto agrandaba su negocio, nos han formado ideas fijas o estereotipos del “chino estudioso y trabajador”. Son los mismos estereotipos del siglo pasado aunque ahora con una visión positiva.
Quizá los chinos se acomodaron en sectores vitales de la economía nacional, como por ejemplo “la economía del menudeo”, o en otros espacios sociales, políticos, religiosos…
Sin duda, el mejor espacio que buscaron fue en lo culinario. Nos enseñaron a comer chifa. La comida china es parte de la cultura peruana. Ahora nos parece natural las tiendas manejadas por chinos pero en el siglo pasado las tiendas “al menudeo”, o minoristas, no eran tan frecuentes. Menos aun fuera de la capital. Ellos introdujeron las formas de comercialización minorista con tiendas en las haciendas, en las encomenderías o en las fondas donde daban comida. Ahí permanecían años y les enseñaban a la gente esa forma de mercadeo donde dabas plata y recibías un producto. Ahora puede ser normal el comercio al menudeo pero en el siglo pasado no lo era. Había más intercambio de productos. Pero no solo en lo económico brindaron enseñanzas. Juan de Arona afirma que los chinos enseñaron a las clases populares a utilizar cubiertos. El uso de cubiertos es reciente en la sociedad peruana, antes se usaban las manos para comer. Era totalmente normal usar en la costa el “aguamanil”, un lavatorio chico que se usaba después de comer. En la sierra también se usan las manos para comer.

¿Hay alguna relación entre el llamado chino de la esquina, cuyo origen data de principios de siglo, y por ejemplo, las ahora conocidas tiendas Wong?.
Chinos con dinero ha habido siempre. Lo que me pregunto es que ha pasado con los antiguos chinos con plata y que ya no están en el país. Sin duda hay una vinculación. Una de ellas es la característica de saber manejar una economía pequeña, chica y que era sinónimo de perseverancia. Y en muchos casos esas tiendas eran posibles porque entre los chinos, y también entre los japoneses, era normal prestarle plata, como una especie de pandero peruano. La diferencia es que lo hacían con una gran responsabilidad. Si no se cumplía con los pagos uno perdía credibilidad entre sus paisanos y eso era humillante. Todavía hacen panderos los Wong o Lau Chun, ya sea para mejorar sus negocios o instalar nueva tiendas, pero con varios miles de dólares. Saben manejarse muy bien, con conocimiento y ciencia moderna. Muchos van a estudiar al extranjero y luego regresan con una gran experiencia al Perú. De ahí su progreso, y lo que hacen incide en el desarrollo del país. Los Wong son el mejor ejemplo.

Antes de continuar, ¿Por qué la necesidad de los chinos de fumar opio?, ¿Por qué tantos fumadores de opio o “yinkens”?
Primero, el opio ha sido un estanco del Estado. Lo vio siempre como negocio y tuvo representantes de estancos de opio en los lugares donde habían chinos: Cañete, Chiclayo, Trujillo. Esos representantes cuidaban de que solo el Estado comercializara el opio. Poco antes los hacendados mismos comercializaban el opio, y no tanto por el dinero que pudieran obtener, porque era mínimo, sino porque teniendo el opio a la mano tenían tranquilos a los chinos inquietos en búsqueda de opio y que se fugaban a otras haciendas para buscarlo. En estos dos momentos el opio se monopolizo debido a que se generalizo su consumo. Luego, el consumo de opio se prohibió y se consumía en lugares clandestinos. En esos sitios estuvieron Valdelomar, Vallejo y hasta Pinglo quien le dedico un vals: “sueños de opio”. Hasta hace poco se consumió opio, y no solo eso, sino que incluso podríamos haber exportado. En las haciendas de Cajamarca había sembríos no sólo de opio sino también de amapola y, por sus grandes extensiones, es seguro que se exportaba a california donde la cantidad de chinos es inmensa.

Durante el proceso de urbanización, principalmente en Lima, los chinos tuvieron una gran presencia con la formación del famoso “Barrio chino”. Era y es fácil ubicarlos geográficamente como grupo étnico. Más ello no sucedió con otros grupos inmigrantes como italianos o alemanes. ¿A qué cree que se debe esta caracterización tan particular?
Ojo que si existieron barrios negros el de Malambo en el Rímac. Los chinos lograron crear ese “Barrio chino” porque fueron una población inmigrante importante. Considero que la mas importante de toda la historia peruana. Resalto lo de inmigrantes, porque los españoles vinieron a conquistar. Pudieron haber venido a la fuerza y luego voluntariamente, pero las inmigraciones fueron grandes. No sólo hay barrio chino en Lima. También lo hay en Huánuco, quizá la única ciudad de la sierra, y lo hubo en Chiclayo. El Barrio Chino de Lima tuvo sus instituciones y su población muy cohesionadas. A nivel latinoamericano también hubieron grandes barrios chinos en Cuba y las Guyanas. Otro factor es que una vez que salían de las haciendas los chinos migraban a las urbes costeñas, principalmente a Lima, y ello lo dicen los Censos de 1840 y 1876. Todo esto corrobora la percepción de que Lima era un gran negocio para ellos. Además, no hay pueblo de la costa que no haya tenido sus inmigrantes chinos. En Zaña, por ejemplo, las poblaciones chinas y los migrantes de Cajamarca fueron los que le dieron mayores dimensiones a la ciudad y no tanto los pobladores oriundos porque estos preferían vivir en sus caseríos y no tan concentrados en la ciudad.

No es falaz afirmar que el Chifa es “de facto” la comida nacional del Perú. Además de la comida ¿Qué otros aportes culturales hicieron a la cultura nacional peruana?
Lamentablemente en el lenguaje no han dejado casi nada. Lo más conocido es el famoso “Yan Ken Po” que significa “tijera, papel, piedra”. En música tampoco hay nada. No solo en Lima sino en el país. Y es raro que no haya compatibilidades porque la música china es pentafónica como la música andina. Hay aspectos de una cultura que no se percibe cuando son asimilados por otra cultura. Y son tan importantes como los que se ven o como los que se escuchan. Existe una empatía silenciosa entre matrices culturales y que al transmitirse ya no se perciben. Por otro lado, algunos investigadores afirman que ahí donde ha habido muchos chinos la gente es mas cortes, más amable. En lo medicinal si hay una continuidad clara. Los curanderos chinos eran prestigiados pese a que los médicos formales de principios de siglo los criticaban ácidamente y hasta los perseguían. Aun así, la gente acudía a ellos por el tratamiento especial que le daban a las enfermedades, e incluso los veían como una salvación. Todavía hay descendientes chinos que ejercen la medicina formal junto con la medicina china. Los chinos del siglo pasado creían en su medicina y no en la medicina occidental.

¿Y ve usted expresión cultural andina en los chinos?
El contacto entre la gente andina y china fue tardía. Además primero fue con las mujeres andinas. Hay fotos del siglo pasado de chinos “chacchando” coca. Otra cosa es que aprendieron a tomar cañazo, porque era típico en las haciendas costeñas que los trabajadores se alcoholicen. Pero en general aprendieron cosas peruanas que no supieron utilizarlas convenientemente bien. Nosotros también aprendimos de ellos costumbres pero que no sabemos utilizar bien. Por ejemplo, todas las posibilidades que brinda la comida china. Para los chinos era desesperante cuando los peruanos le echaban sillao al arroz. Lo consideraban una barbaridad. En cuanto a comida china puede estar muy generalizada pero no pasamos de 3 ó 4 platos. Hay chifas que ofrecen hasta 200 platos distintos.

¿Solo la comida china es el rasgo chino más característicos de la peruanidad, o hay otros aspectos que tomar en cuenta?
Como he dicho, la comida es la más notoria. No hay mercado en Lima que no tenga su puesto de comida china o donde vendan productos chinos. Tenemos los famosos “chifas al paso” característico de Lima. Creo que algo que no se toma mucho en cuenta es que los chinos vinieron al Perú y crearon riqueza con su trabajo. Fueron los que impulsaron el desarrollo de las haciendas en el siglo pasado. Ellos dieron el impulso inicial para la acumulación de capital de las haciendas. Luego viene la gente de la sierra y continúa esa acumulación. Junto a ello permitieron el fortalecimiento y la expansión del sector oligárquico tradicional que tenía un pie en la hacienda y otro en la ciudad. Y esa característica positiva de los chinos origino prejuicios y marginación social en aquella época. Incluso en las elecciones del 90 cuando había la posibilidad de que un descendiente de japoneses sea presidente, se vieron algunas demostraciones de racismo no solo contra japoneses sino contra chinos y coreanos.

¿Cuál fue ese proceso en donde los chinos comienzan a “sentirse” peruanos?
Los chinos se sienten chinos. Los hijos de chinos si se sienten peruanos. No tenemos que pedirle a los chinos que se sientan peruanos. Un hijo de chinos no llora por China, llora más por el Perú. Creo que esos sentimientos tienen una peculiar base afectiva porque ellos fueron criados en una zona o región particular. Hay un escritor que se llama Siu Kwan Wen que nació en China pero vino al Perú de muy niño, escribió siempre sobre los chinos y hoy está enseñando en Hawái y se siente bien peruano. Los chinos “mestizos” tienen el problema del mestizaje y más aun cuando son descendientes de inmigrantes. Pero el caso de los chinos o japoneses es más dramático. ¿Por qué? Porque a cada rato les decimos chino, chino lo cual es una forma inconsciente de tratarlos como si fueran ajenos al Perú. Ello des hace sentirse distintos a los peruanos y les duele…

Es como si nos dijeran cholos a nosotros…
Términos así, con énfasis en lo peyorativo, crean actitudes psicológicas contrarias o de rechazo a determinados grupos étnicos. Y ahí está lo grave. A un negro o cholo que le digan demasiadas veces negro o cholo les genera vergüenza o fastidio. Un amigo de origen chino me decía que a los 15 años se dio cuenta de que chino no era una mala palabra. Siempre lo había tomado como malo debido a las cosas que le pasaron de niño, por el tono despectivo que escuchaba cuando le decían chino, pero cuantas cosas anteriores repercutieron en la formación de su personalidad básica. Ello ha conllevado muchas veces a que los chinos de origen se cierren como grupo, en una actitud defensiva. Pero no es algo pautado que haya endogamia entre los chinos para reafirmar su identidad. En otros lugares si esta pausado y hay sanciones drásticas. Lo que si ve cualquier grupo étnico es la conveniencia del matrimonio y las ventajas y desventajas del acercamiento de gente “extraña” al grupo. Y otro factor mas, los chinos que vinieron al Perú fueron en casi su totalidad hombres y no pudieron encerrarse como grupo. En 1876 habían 50 mil chinos hombres y 300 chinas. Es también algo común ver que se casen entre ellos y es que sus familias se conocen, frecuentemente los mismos colegios, asociaciones, etc. Ello sucede con todos los grupos. A los peruanos nos parece poco natural porque entre nosotros no existen las pautas endogámicas. En el Perú son los chinos quienes más se han casado con otros grupos étnicos. Ahora las generaciones son menos prejuiciosas que la mía. Por ejemplo, y gracias a ello ha disminuido la discrimacion contra los chinos.

¿Seguirá brindándole a los chinos con sus investigaciones, una voz de presencia en nuestra olvidadiza historia peruana?
En eso continuo. Hay planes para continuar. Tengo una investigación, pero existen ciertos inconvenientes. Lo más satisfactorio de todo esto es que podemos hacer investigaciones que realmente queremos hacer, con la pasión que merece la investigación es lo primordial en la vida, principalmente en personas como nosotros, los científicos sociales ya sean antropólogos o historiadores, lo demás es secundario. Lo que molesta es que no existen herederos intelectuales en el tema de los chinos. Y peor aún no hay chinos que estudien su propio grupo. Lo hacen pero de una manera muy ocasional, no son investigadores de varios años como debería de ser. Ya he previsto que todos mis papeles quedaran en un sitio, tal como lo hizo Fernando Romero quien estudio 50 años a los negros, y reunió los papeles en una librería para la gente que se interese por el tema. Esto es importante, porque como vemos, la participación de descendientes chinos en política y economía está creciendo raudamente. Ahí tenemos a Chang Ching, Joy way o Martha Chávez Cossío. El Cossío es un apellido adoptado por su familia. Ellos son de origen chino y vienen de Pisco. Ahí tengo la ficha y puedo mostrársela.